BOLETIN INFORMATIVO DE SALUD OCUPACIONAL Y AMBIENTAL
VOL 2. NUMERO 5. MAYO, 2001
Estimados amigos:
Bienvenidos a EMPRESALUD. La importancia que reviste el análisis estadístico se releja en la revisión que efectuamos sobre los riesgos de trabajo que producen defunciones en los USA, a pesar de no ser estandarizada permite a la CDC organizar estrategias específicas de prevención e intervención. Es necesario efectuar un ejercicio similar en México, para definir claramente políticas de salud en el trabajo, mas allá de los esfuerzos aislados de algunas secretarías de estado. Además se aborda un tema de singular actualidad, la osteoporosis y algunas conclusiones a las que se ha llegado. Finalmente, se discute sobre el efecto de los plaguicidas en dispensadores eléctricos, esos mismos que usamos en las noches de verano para que nuestros hijos puedan dormir. Hasta hace poco no existían reportes relacionados con su posible toxicidad; revísenlo y evalúen si están dispuestos a usarlos indiscriminadamente
Les recordamos que el objetivo principal de este boletín es el de compartir información actualizada en todos los aspectos sean legales, administrativos ó médicos que integran la Salud Ocupacional y Ambiental.
Los invitamos, una vez mas, a que participen con sus experiencias profesionales ó los resultados de su investigación. Y para mantener este espacio totalmente gratuito para la comunidad de ingenieros, médicos, enfermeras, técnicos en salud y profesionales relacionados con la salud ambiental y ocupacional; es importante que aquellos patrocinadores potenciales se pongan en contacto con nosotros al correo medics_serv@infosel.net.mx
Inviten a sus colegas enviando un "forward" o copia del mismo. Es totalmente gratuito. Si desean recibir algún número anterior del boletín, solicítenlo al correo electrónico antes mencionado.
Desearíamos saber si tiene alguna dificultad en recibir el boletín,
así como conocer sus dudas y/ó comentarios. Queremos que
nos comuniquen sus experiencias profesionales, así como los servicios
que ofrecen.
A T E N T A M E N T E
MEDIC’S SERVICIOS, S.A. de C.V.
Dr. Humberto Martínez Cardoso Dra. Ma. del Carmen López García
Coordinador General Editora Regresar al índice
§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§
En este espacio agradeceremos el apoyo de patrocinadores y facilitar su distribución gratuita. Además de informar a la comunidad de los servicios presentes en el medio nacional.
MEDIC’S Servicios, S.A de C.V., exámenes médicos de ingreso, periódicos y de retiro. Incluyendo estudios especializados de salud en el trabajo: Audiometrías, Espirometrías, Pruebas de esfuerzo, Dictámenes periciales. Mayor información al 55 86-38-39, ó al E- mail: medics_serv@infosel.net.mx.
La SOCIEDAD DE ESPECIALISTAS EN MEDICINA DEL TRABAJO, A.C. les invita a visitar la página de internet de la sociedad www.semtac.org.mx
SOCIEDAD DE ERGONOMISTAS DE MEXICO, invita a visitar su hoja web www.semac.org.mx
§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§
MORTALIDAD POR ACCIDENTES DE TRABAJO. ESTADISTICAS. Revisión por Dr. Humberto Martínez C. humartin@infosel.net.mxEn E.U.A., la CDC monitorea fallecimientos por accidentes ocupacionales a través del sistema de vigilancia: National Traumatic Occupational Fatalities (NTOF). Actualmente se encuentran los datos completos hasta 1997. Las estadísticas muestran que existe un descenso en la mortalidad por accidentes de trabajo durante este periodo. Las ramas de minería, agricultura/forestal/pesca y la industria de la construcción tienen los índices de mortalidad mas altos; aunque los accidentes por choques de automóviles son los que causan mayor número de muertes entre los trabajadores de EUA.
La NTOF obtiene su información de los certificados de defunción de 50 estados, la ciudad de New York y el Distrito de Columbia. Las tasas brutas en estos casos, por cada 100 000 trabajadores, se calcularon con el número de muertes entre los empleados por año, entre el número de trabajadores con contrato en el mismo tiempo.
RESULTADOS. Durante 1980 -1997, según la NTOF; murieron 103,945 empleados en EUA por accidentes de trabajo, con un promedio de 16 muertes diarias. La cifra anual de muertes por accidentes de trabajo ha disminuido 28%, desde los 7,343 de 1980 hasta los 5,285 reportados en 1997. El número de fallecimientos en todos los trabajadores (con contrato o no) disminuyó 45%, de los 7.4 por 100,000 trabajadores en 1980, a 4.1 en 1997.
El 93 % de los fallecidos eran hombres, 11 veces mas que las mujeres. Y aunque el 85% de los trabajadores fallecidos eran de raza blanca, los trabajadores negros tienen una tasa de mortalidad por accidentes de trabajo mayor (5.6 por 100,000 trabajadores) que los blancos (5.0). La mayor incidencia se presentó entre los trabajadores entre 25 y 34 años y la mayor tasa, entre los de 65 años.
Desde 1980, los choques automovilísticos constituyeron el 24% de la muertes y ocupan el primer lugar de muerte entre los trabajadores de EUA. En 1990, los homicidios están en el segundo lugar de las muertes por accidentes de trabajo (14%), superando a los que ocurren por accidentes con maquinaria (13%). Los accidentes por electrocuciones constituyeron el 10%; y 7%, los relacionados con el proceso de trabajo en sí.
Las industria con mayor mortalidad por accidentes fue la de la construcción (19,179 muertes [19% de las muertes reportadas]), posteriormente la de transportación/comunicaciones (17,489 [17%]), y la manufacturera (15,490 [15%]). Por otra parte, las industrias con mayor tasa de accidentes fueron: minería (30 por 100,000 trabajadores), agricultura/forestal/pesca y construcción.
La mortalidad por accidentes por causas específicas varía en cada industria. La maquinaria y equipo son la principal causa de muerte en la agricultura/forestal/pesca, minería y manufactura. Las caídas son las causas mas frecuentes en la industria de la construcción, seguida por los choques de automóviles, y maquinaria y equipo. Los siniestros automovilísticos son la causa principal en la industria de transportación/comunicaciones/, comercio al mayoreo y administración pública. Y los homicidios son la causa principal en comercio al menudeo, financieros/seguros/inmobiliario y servicios.
De acuerdo a la categoría de actividades laborales desempeñadas, en la industria donde ocurre el mayor el número de muertes, es la industria de la precisión/manufactura/refacciones (21,412 muertes[21%]). En segundo lugar, la de transportación/estibadores (18,251 [18 %]) y en tercero, la agricultura/forestal/pesca (13,597 [13%]). Y las industrias con mayor tasa de defunciones fueron: agricultura/forestal/pesca (21.4 por 100,000 trabajadores), transportes/estibadores (21.3) y ayudantes y trabajadores de limpia (13.4).
Estimaciones por Estado: El mayor número de defunciones por lesiones de trabajo ocurrieron en California (10,712 muertes[10%]), Texas (10,294 [10 %]), Florida (6,269 [6 %]), Illinois (4,582 [4 %]) y Pennsylvania (4,402 [4%]). Las tasas de mortalidad por lesiones de trabajo fueron mas elevadas en Alaska (22.7 por 100,000 trabajadores), Wyoming (15.8), Montana (11.8), Idaho (10.4) y Virginia occidental (10.1). Las principales causas de muerte varían en cada uno de los Estados. Por ejemplo: la transportación acuática provocó el mayor número de muertes en Alaska (33 %), comparada con el 2 % general en USA, y la transportación aérea fue la segunda causa de muerte en los cinco Estados, comparada con el séptimo lugar como causa de muerte general en los USA.
Los hallazgos en general indican un decremento en el número anual de muertes por motivos de riesgos de trabajo en los USA en el periodo de 1980-1997. Y muestran una variación en las principales causas de muerte en el periodo de los años noventa. Sin embargo, los registros no identifican las razones de las tendencias temporales. El decremento pudiera deberse a los cambios del lugar de trabajo (mas y mejor orientadas las regulaciones, disminución de condiciones/actos inseguros, nueva tecnología y mecanización), variación de los factores económicos de la producción, la mezcla industrial y la distribución de la fuerza de trabajo. Incluso, la mejora en la atención médica de los trabajadores lesionados, pudo haber contribuido importantemente. Sin embargo, el sistema de vigilancia de la NTOF provee información suficiente para intervenciones específicas en materia de salud en el trabajo en los USA
Las limitantes de este reporte son: primero, sólo el 67-90 % de las muertes por riesgos de trabajo pueden ser identificadas por los certificados de defunción como fuente de identificación. Segundo, las directrices estandarizadas para codificar "Lesión por Riesgo de Trabajo" fueron introducidas en los certificados hasta 1992, y como resultado de la tardía aplicación de este rubro, ha sido inconsistentemente aplicado. Tercero, la información derivada solamente de los certificados de defunción presenta reservas a nivel de detalle, cuando se utilizan bases de datos de múltiples fuentes, resultando en un incremento potencial de subregistro y mala clasificación. Finalmente, las tasas presentadas en este reporte no reflejan la diferente exposición de los grupos que trabajan por debajo de 40 hrs. a la semana (por ej. jóvenes y trabajadores mayores).
Una de las metas nacionales de salud para el 2010 en los USA es reducir la tasa de muertes relacionadas con el trabajo a 3.2 por 100,000 trabajadores. Las bases de datos, así como el sistema de vigilancia epidemiológica establecidos por la NTOF, proveen de estrategias para la prevención de defunciones por traumas derivados de una relación de trabajo a través de la identificación de grupos de alto riesgo entre los trabajadores y de las principales causas de muerte. Esta información permitirá desarrollar objetivos enfocados a la prevención de lesiones por riesgos de trabajo.
Comentario: Es de llamar la atención que en México contamos con un sistema de vigilancia y reporte epidemiológico con rubros más definidos a través de la información derivada de las formas ST-1 del IMSS. Desafortunadamente, sólo se enfoca a registrar trabajadores que sostienen una relación formal de trabajo y se encuentran adscritos al sistema de seguridad social nacional. Lo que deja de lado todas las lesiones y muertes relacionadas con el trabajo en población no derechohabiente. Esto implica un subregistro importante de la población ocupacionalmente expuesta, principalmente de las áreas rurales y de la economía informal. Habrá que coordinar esfuerzos entre las diferentes instancias gubernamentales (SSA, STPS, IMSS) para definir claramente el perfil por muerte ocupacional en México.
Asimismo, es significativa en la estadística reportada por el NOTF, que la mayor incidencia de defunciones, en términos absolutos, se presenta en los estados que colindan con la frontera norte de nuestro país y en Illinois. Curiosamente, son estados en que abunda la mano de obra de co-nacionales. Vale la pena preguntarse ¿Cuántos de estos muertos son mexicanos? O cuando menos, trabajadores indocumentados.
Por otro lado, sería importante relacionar la baja en las tasas de mortalidad, con la presencia de innovaciones tecnológicas y trabajo intensivo; y el efecto de los procesos de trabajo de escasa tecnología y trabajo extensivo.
Algunas de estas cuestiones valdría la pena integrarlas a nuestros sistemas de vigilancia epidemiológica de personal potencialmente expuesto a riesgos de trabajo. Esto implicaría una tarea ingente, iniciando con la desregulación de atribuciones y competencias empatadas entre las secretarías de estados responsables (SSA, STPS, IMSS). Y todo ello con la finalidad de establecer verdaderas estrategias para disminuir las tasas de mortalidad y morbilidad por riesgos de trabajo, que representan cifras millonarias por gastos directos e indirectos. Además de invalidar a un número creciente de trabajadores, que al cabo de unos cuantos años, representarán una muy onerosa carga para el sistema de pensiones.
Queda pendiente para una próxima entrega, un análisis de la situación epidemiológica en materia de riesgos de trabajo de los últimos 10 años en México.
Referencias:
1.CDC. Fatal occupational injuries---United States, 1980--1994. MMWR 1998;47:297--302.
2. Bureau of Labor Statistics. BLS handbook of methods. Washington, DC: US Department of Labor, Bureau of Labor Statistics, 1992. (BLS Bulletin 2414).
3. Stout NA, Jenkins EL, Pizatella TJ. Occupational injury mortality rates in the United States: changes from 1980 to 1989. Am J Public Health 1996;86:73--7.
4. Bureau of Labor Statistics. Fatal workplace injuries in 1992: a collection of data and analysis. Washington, DC: US Department of Labor, Bureau of Labor Statistics, 1994. (Report 870).
5. Bureau of Labor Statistics. Fatal workplace injuries in 1997: a collection of data and analysis. Washington, DC: US Department of Labor, Bureau of Labor Statistics, 1999. (Report 934).
§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§
ACTUALIDADES EN SALUD AMBIENTAL
ALTERACIONES ASOCIADAS CON LOS "DISPENSADORES" ELECTRICOS AUTOMATICOS DE INSECTICIDA
Para el control intramuros de insectos voladores de casas, restaurantes y otros negocios se usan comúnmente insecticidas derivados de piretroides, provenientes de dispensadores automáticos (en placas o frascos) colocados en los enchufes eléctricos. Hasta mayo de 1999, no se habían reportado casos de intoxicación secundaria a los mismos sino, en Florida, EUA.
Entre el 12 y 17 mayo, se registraron tres casos de intoxicación por plaguicidas, que después de investigarse, se llegó a la conclusión de que eran ocasionados por los "dispensadores" de insecticidas ubicados de manera incorrecta.
El primero se presentó en la cocinera de un restaurante con cuadro clínico de disfagia, disnea, cefalea, astenia y adinamia posterior a una exposición de varias horas a uno de estos "dispensadores" de insecticida colocados en el área de preparación de alimentos. Los dispensadores habían sido colocados dos días antes de presentar el cuadro.
Posteriormente, un cliente del mismo restaurante, de 40 años de edad presentó cefalea y respiración entrecortada una hora después de haber entrado al restaurante. Estos síntomas persistieron durante 4 horas aproximadamente, aún después de haberse alejado de la fuente.
Finalmente, el 17 de mayo, 45 minutos después de abandonar el restaurante, un cliente de 47 años, refirió sensación quemante y punzante en su ojo izquierdo, acompañada de lagrimeo e irritación conjuntival durante aproximadamente 24 horas. El "dispensador" de insecticida había estado colocado a menos de dos metros de su asiento.
Ninguno de los tres afectados recibió algún tipo de asistencia médica. Los ingredientes activos de los "dispensadores" eran piretrina y butóxido de piperonilo.
A este caso se sumaron otros de intoxicación secundarios a insecticidas esparcidos por estas unidades dispensadoras. Por ejemplo, se encontró el reporte de un joven de 17 años empleado de California que en agosto de 1995, estaba cambiando el frasco de repuesto de un "dispensador" automático de insecticida, e inmediatamente presentó sensación quemante en el ojo, por lo que acudió al servicio de Urgencias de un hospital local, donde se le diagnosticó Conjuntivitis química y se le trató sintomáticamente.
Revisando registros de TESS, los norteamericanos encontraron que entre 1993 y 1996, se habían identificado 54 casos de intoxicaciones por exposición a plaguicidas de este tipo: piretroides en "dispensadores" automáticos. Se descartó que fueran por exposición suicida o uso incorrecto intencional. La edad promedio de los intoxicados era de 22.5 años (rango entre 3 y 73 años), la mitad eran hombres y el 27% estaba trabajando durante la exposición. En todos los casos piretrina / butóxido de piperonilo fue el insecticida responsable.
En otras agencias estadounidenses: CDPR, FDH, etc.., se encontraron entre 1986 y 1999, otros 43 casos de intoxicación de este tipo. El 81% de ellas, se reportaron por exposición durante el horario de trabajo, incluyendo 7 que estaban cambiando los repuestos de dichos "dispensadores". 16% se expusieron mientras comían en restaurantes y una persona como espectador de un cine. La edad promedio de los expuestos fue de 40 años, el 61% mujeres. Los insecticidas involucrados fueron resmetrina, (un insecticida piretroide) en tres casos, y en el resto, piretrina / butóxido de piperonilo. Todos los "dispensadores" causantes de la exposición se reportaron como demasiado cercanos (menos de 3.5 m.) a las áreas de preparación de alimentos, comida o trabajo; con ventilación inadecuada y con mantenimiento proporcionado por personas no capacitadas.
De los 94 expuestos al insecticida piretrina/butóxido de piperonilo, 38% tuvo manifestaciones clínicas oculares, 36% síntomas de tipo neurológico, 28% alteraciones de tipo respiratorio, 24% de tipo gastrointestinal, 11% de piel y 9% relacionadas con aparato cardio - vascular. Algunos presentaron alteraciones en mas de un aparato o sistema.
Por otra parte, los tres expuestos a resmetrina presentaron prurito, irritación faríngea, nausea, vómito, diarrea, cefalea, sensación quemante en vías aéreas y tos.
Los registros de hospitales y centros toxicológicos son importantes porque documentan las alteraciones a la salud secundarias a los insecticidas en "dispensadores" automáticos, aparentemente inocuos. Estos se registraron ante la EPA (Environmental Protection Agency) y obtuvieron autorización para ser usados en la industria restaurantera y otros lugares públicos tales como escuelas, hoteles, oficinas, supermercados, hospitales, guarderías, asilos, cines, etc…
Cuando se usan adecuadamente, reducen el número de insectos voladores. Sin embargo, en sitios poco apropiados o con inadecuado mantenimiento, resultan un riesgo para la salud de la población.
Los insecticidas como los descritos en este reporte, están calibrados para emitir un fino rocío con partículas de 50 a 100 mg de insecticida, compuesto por 0.5% -1.85% de piretrina, junto con otros ingredientes inertes o activos, cada 15 minutos, durante las 24 horas del día. Las piretrinas son insecticidas derivados le las oleoresinas, extraídas de las flores de crisantemo (pyrethrum). El butóxido de piperonilo (sólo o combinado con n-octil biPiperonil butóxido) se agrega frecuentemente a los productos con piretrina para inhibir las enzimas microsomales y disminuir la toxicidad de los piretroides.
Aunque las piretrinas (clasificadas por EPA como causantes de Toxicidad Aguda tipo III*) desencadenan una reacción de toxicidad sistémica muy leve en los mamíferos, tienen propiedades irritantes y/ó de sensibilización que inducen dermatitis por contacto, conjuntivitis y asma, así como reacciones anafilácticas y manifestaciones gastrointestinales. Sin embargo, no existen reportes previos en los que se vincule a las piretrinas con alteraciones cardiovasculares (taquicardia, dolor torácico y palpitaciones) ó neurológicas (cefalea, mareo, astenia, alteraciones del gusto, ó sensación quemante o de engrosamiento de labios). La resmetrina es un piretroide sintético, muy semejante a las piretrinas naturales y está clasificado también, como causante de Toxicidad Aguda tipo III*. Y los piretroides son causantes de sensación anormal de la piel, astenia, salivación, cefalea, fatiga, vomito, diarrea, hipersensibilidad al tacto y a ruidos, así como a otros estímulos al SNC.
Los hallazgos de este estudio tienen, por lo menos, dos limitantes. Una, que los sistemas de vigilancia que han identificado los casos son pasivos y pueden haber omitido alguna alteración aguda por plaguicidas. Y otra, que falta información mas detallada sobre los riesgos adicionales que pueden presentarse por el uso de los "dispensadores".
Siempre es preferible que el control de insectos se realice sin químicos: con medidas sanitarias, instalación de cortinas de aire y mosquiteros. Sin embargo si es necesario el uso de estos dispensadores de insecticida, deben colocarse como se indica en las instrucciones del producto. Deben de supervisarse constantemente y evitar colocarlos cerca de las instalaciones de aire acondicionado. Los reguladores de tiempo deben calibrarse para horas de no trabajo. Los dispensadores usados en lugares públicos deben se instalados y supervisados por especialistas en plaguicidas comerciales. Y aunque no es un requisito de EPA, las personas que dan servicio a estas unidades deben usar equipo de protección personal (por ejemplo: guantes resistentes a productos químicos, goggles para evitar salpicaduras).
Referencias:
1.Litovitz TL, Smilkstein M, Felberg L, Keil-Schwartz W, Berlin R, Morgan JL. 1996 report of the American Medical Association of Poison Control Centers Toxic Exposure Surveillance System. Am J Emerg Med 1997;15:447--500.
2.US Environmental Protection Agency. Recognition and management of pesticide poisonings. 5th ed. Washington, DC: US Environmental Protection Agency, 1999.
3.Paton DL, Walker JS. Pyrethrin poisoning from commercial-strength flea and tick spray. Am J Emerg Med 1988;6:232--5.
*Según la clasificación de EPA, los mas tóxicos son los clase I; y los menos, clase IV.
§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§
OSTEOPOROSIS Y EJERCICIO.Los individuos que padecen osteoporosis tienen un alto riesgo de sufrir fracturas. Una actividad física constante puede contribuir a prevenir la osteoporosis, pero la eficacia de el ejercicio una vez que ha iniciado la osteoporosis no esta bien documentada.
El objetivo del ejercicio en estas personas según la Australian and New Zealand Bone and Mineral Society, es maximizar y mantener la fuerza del hueso y minimizar los traumas que puedan producir fractura. El beneficio que se busca en los huesos de los ancianos con el ejercicio es la conservación, no la adquisición. Asimismo, el engrosamiento y fortalecimiento de los músculos contribuye a prevenir caídas y fracturas leves. El ejercicio también, reduce la velocidad promedio de destrucción del hueso. Por otra parte, entre las metas buscadas por el ejercicio en pacientes osteoporóticos, se deben incluir la reducción del dolor, el aumento de la movilidad y fuerza del músculo, el equilibrio y la estabilidad de la persona. Esto no sólo previene los accidentes por caídas, sino que también mejora la calidad de vida.
Es importante además, incrementar el calcio en la dieta y, en mujeres postmenopáusicas, la terapia estrogénica substitutiva.
Por otra parte, según estudios de Madalozzo GF y Snow CM, existe evidencia que un entrenamiento de alta intensidad promueve el mantenimiento del hueso en personas ancianas. Sin embargo, se desconoce el efecto a largo plazo del ejercicio en el factor de Crecimiento I de la insulina sérica (serum insulin growth factor-I (IGF-I)) en esta población.
Realizaron un estudio comparando el efecto que existía entre un programa de entrenamiento de alta intensidad y uno de moderada intensidad, en el tejido óseo y en los niveles séricos de IGF-I e IGF-3 de hombres y mujeres ancianos, saludables. 38 hombres (54.6 +/- 3. 2 años) y 26 mujeres sin suplemento estrogénico (52.8 +/- 3.3 años) funcionaron como sus propios controles durante 12 semanas y después, fueron asignados a entrenamientos de alta ó moderada intensidad, 3 veces a la semana durante 24 semanas. Antes del periodo de control al final del entrenamiento se les practicó densitometría ósea, dinamometría isocinética para medir la fuerza muscular así como la Wingate Anaerobic Power Test, y determinación sérica de IGF-I por radioinmunoensayo. El análisis de las covarianzas (ANCOVA) reveló que el entrenamiento de alta intensidad mejoró el BMD (bone mineral density) en hombres (1.9%), P < 0.05, pero no en mujeres, en las cuales el entrenamiento de alta o moderada intensidad, no produjo ninguna modificación. Se observó incremento en el trocánter mayor, P < 0.03, en hombres con entrenamiento de alta intensidad, pero ninguno en mujeres. Sin embargo, si se parte desde cero, tanto hombres como mujeres sometidos al entrenamiento de alta intensidad mostraron incremento en el BMD trocantérico (1.3% y 2. 0%, respectivamente) y un decremento en el BMD femoral (-1.8%). Ninguna de las determinaciones séricas de IGF-I ó IGFBP3 presentó modificaciones en los dos sistemas de entrenamiento. Pero en las personas sometidas a ambos entrenamientos, se observó que mejoró la fuerza corporal total (37.62%) y la masa muscular (hombres 4.1%, mujeres 3. 1%).
Por lo tanto, concluyeron, tanto los entrenamientos de alta, como los de moderada intensidad producen cambios musculares similares en ancianos de ambos sexos. Es necesario, sin embargo, un entrenamiento de mayor magnitud para estimular la osteogénesis en columna y, a pesar de ello, este no es suficiente para compensar los bajos niveles de estrógenos en las mujeres con menopausia precoz. Además de que las modificaciones óseas no se acompañan de variaciones en los niveles circulantes de IGF-I o IGF-3.
Para mayor información consultar:
Forwood MR, Larsen JA. Exercise Recommendations for Osteoporosis. A Position Statement of the Australian and New Zealand Bone and Mineral Society Aust Fam Physician. 2000;29(8):761-764
§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§
DELEGACIÓN ESTADO DE MEXICO ORIENTE CORDINACION DE SALUD EN EL TRABJOPara cualquier información dirigirse a:
Calle 4 #25 Fracc. Industrial Alce Blanco, Naucalpan de Juárez Estado de México.
Teléfonos 5576-6404 5576-4934 53593912 53591138
5576-9997 Extensiones: 1121 y 1235
Junio 11-15 Normatividad Ecología de Ruido Módulo III.
Junio 29 Segunda Jornada de Protección al Ambiente
XVI Jornadas Nacional de Medicina del Trabajo y 4° Simposium Internacional 5 al 7 de julio Hotel Fiesta Americana Reforma
Salón Jardín 9-14 hrs Socios $1500.00 antes del 30 de abril Promueve SEMTAC. Informes Dra. Silvia Ramírez Ontiveros Tel./fax:
1998 7365, E-mail: silviater@yahoo.com
Diplomado en Medicina del Trabajo Unidad de Seminarios UNAM ENEP Iztacala los sábados de 9 a 14 hrs del 2 de junio al 24
de noviembre. Informes División de extensión Universitaria TEL: 5623 1208, 5623 1339, 5623 1171, 5623 1182, 5623 1188, fax 5390
7674 pagina web: www.iztacala.unam.mx Email: anajur@servidor.unam.mx
y/o graf@sevidor.unam.mx
Junio 14. Stress Laboral. Dr. Gilberto Amaro Jaramillo
SEDE: "ISSEMYM". Circuito Novelistas No. 125 Cd. Satélite 18:00 a 19:00 hrs.
Junio 21. Salud en el Trabajo en el ISSEMYM. Dra. Maricela Otero Nieves.
§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§
Jenkins EL, Kisner SM, Fosbroke DE, at al. Fatal Injuries to workers in the United States, 1980--1989: a decade of surveillance, national and state profiles. Cincinnati, Ohio: US Department of Health and Human Services, Public Health Services, CDC, 1993; DHHS publication no. (NIOSH)93-108S.US Department of Health and Human Services. Healthy people 2010 (conference ed, 2 vols). Washington, DC: US Department of Health and Human Services, 2000.
Maddalozzo GF, Snow CM. High Intensity Resistance Training: Effects on Bone in Older Men and Women. Calcif Tissue Int. 2000;66(6):399-404.
CDC. Illnesses associated with occupational use of flea-control products---California, Texas, and Washington, 1989--1997. MMWR 1999;48:443--7.
§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§§